Mono negro con fajin fuxia (vista de frente)

MI OUTFIT PARA UNA BODA

El pasado sábado estuve en la boda de mi amiga Carmen. Fue una boda estupenda y la celebración fue en la Finca Albada (Boadilla del Monte), un sitio muy cómodo y muy bonito con un catering exquisito.

Para una ocasión tan especial,  me decidí por un look negro y fucsia muy apropiado para el otoño y por dos colores muy elegantes que me gusta mucho como combinan y como me sientan.
Aprovechando que son súper tendencia y que me encantan, me decidí por lucir ese día un mono totalmente negro, de pantalón largo y de pata ancha, sin mangas, cuello redondo  y con un fruncido en la cintura. El único adorno que lleva el mono son cuatro filas de piedrecitas redondas color hueso en el borde del cuello, a modo de gargantilla.
Como el mono en sí es bastante sobrio, lo adorné con un fajín en color fucsia alrededor de la cintura atado con un lazo zapatero en la parte delantera un poco ladeado hacia la izquierda.

Los zapatos que elegí para la ocasión fueron unos salón de corte clásico con un tacón de unos siete centímetros, cuya única peculiaridad es que están forrados enteros de brillantina negra, tacón incluido.

OUTFIT PARA UNA BODA OTOÑAL: EL CABELLO

El pelo lo llevaba con un semi recogido muy sencillo, pero que me resultó muy cómodo y que intentaré explicaros lo mejor que pueda. En el lado izquierdo de la cabeza llevaba un tocado de diadema completamente negro. El tocado, que no es muy grande, tiene en su base una especie de rejilla negra llamada velo, con forma redondeada que me caía un poco sobre el ojo izquierdo y hacia ese mismo lado de la cabeza, y que va unido a la diadema.

Sobre dicha rejilla y hecho del mismo material, van cosidos unos adornos que imitan a los pétalos (no sé describíroslo mejor), y, en el centro de esos pétalos, una rosa hecha de tela negra y gasa.
Como el tocado únicamente caía en el lado izquierdo de mi cara, me decanté por recoger Mono negro con fajin fucsia (vista trasera)la parte delantera derecha del pelo  con una trenza gordita de unos 3 centímetros que iba por encima de la diadema. Por la parte de atrás el pelo iba suelto y liso con las puntas disparadas hacia afuera.
El resto de complementos eran unos pendientes de brillantes redondos y muy discretos, un brazalete rígido con piedras de Swarovski y un clutch de piel rectangular y bastante grande, de color fuxia, cuya solapa es tipo sobre y también rectangular.
Para los días otoñales que pueden salir fresquitos (aunque no fue el caso) este outfit para una boda puede completarse con un blazer también en negro, o como en mi caso, (aunque no aparece en las fotos) con una estola de pelo de conejo negra, que se abrochaba al cuello con un corchete y que me cubría hasta los codos.
¿Qué os parece este outfit para una boda? ¿Os gustan los tocados para estas ocasiones? ¡Espero vuestros comentarios!

¡Besitos!