¡Hola fashion adictas!

Después de unas cuantas semanitas sin actualizar (lo siento pero me ha sido imposible), hoy os enseño un look de primavera con blusa plisada y trench rosa empolvado muy útil y de colores neutros para esos días de primavera en los que llueve o de repente se suavizan las temperaturas y hay que abrigarse un poquito más de lo que nos gustaría ¿Os suena?

Mi total look de hoy está formado por tres prendas muy sencillitas pero que juntas quedan ¡monísimas!: unos pitillo grises (que me he doblado para hacerlos tobilleros), una blusa de gasa plisada negra, y un trench rosa empolvado ¡Voilà! Un look de primavera perfecto para esos días lluviosos y frescos.

 

Los pitillo son una nueva adquisición de hace unas semanas. La verdad es que me topé con ellos por casualidad en la web de Kiabi y me costaron na y menos. Son básicos: unos pitillo elásticos, de cinco bolsillos y cintura media. Lo que se dice unos pitillo básicos de toda la vida. Estos pantalones no tienen nada en particular, pero pensé que no tenía pantalones grises y que me iban a ser muy útiles para mis look de primavera y por supuesto de otoño.

La blusa plisada es uno de mis regalos de Reyes. Por un despiste la había guardado en el armario y se me había olvidado que la tenía (¿os ha pasado alguna vez? ¡A mí nunca hasta ahora!).

Es de gasa fina y plisadita. De manga larga, cuello barco pero muy muy cerradito y con caída hasta la cadera. Como es bastante transparente y ese día utilicé el outfit para ir a la oficina, me puse una camiseta de licra básica del mismo color debajo.

 

Como ya sabéis, el toque de color al look de primavera se lo da mi trench rosa empolvado; que por cierto es uno de los colores de la temporada, como ya habréis podido notar. También esta prenda la tengo desde la pasada primavera (creo) y la verdad es que le estoy sacando un partido increíble. De este trench hay poco que describir: es el clásico de toda la vida con solapas, bolsillos laterales y recto, con largo hasta mitad de la pierna.  Cuando se abrocha, va cruzado y tiene dos filas de botones plateados y planos muy estilo militar. He de reconocer que este tipo de prendas nunca me las compro a posta, pero una vez que las tengo les saco un rendimiento increíble: quedan perfectas para un working look con zapatillas, con zapato plano y si me apuras con botas. Pero si de repente tienes que arreglarte un poco más, quedan igual de ideales con un vestido corto y unos tacones.

Para rematar el look y ya que yo no soy mucho de utilizar zapatillas (al menos de momento) decidí calzarme mis castellanos negros de charol para irme pitando a la oficina. Ya os adelanté en este post que estos zapatos iban a ser un comodín en primavera y, efectivamente, me los pongo muchísimo. Estos zapatos, como ya digo, son negros de charol, tipo castellanos y con antifaz en el empeine, muy clásicos pero a la vez muy modernos (es lo que tiene la vuelta de los 90…).

Los pendientes que completan el look son unos rojos pegaditos que ya os he enseñado alguna vez. Llevan una piedra triangular roja sobre un círculo plateado. La verdad es que visten y favorecen un montón.

 

El pelo, como ya es habitual en mí, lo llevo suelto y rizadito, totalmente natural y revuelto… ¡Me encanta!

También os cuento hoy que el próximo domingo siete de mayo comentaré un desfile de moda accesible junto a Being Inclusive. Cuando tenga más datos os iré contando por las redes sociales porque, previsiblemente, vamos a retrasmitirlo de una u otra forma. También en unos días os enseñaré un outfit muy navi con jeans rotos perfecto para el mes de mayo.

Como siempre, espero vuestras impresiones y comentarios de mi look de primavera con blusa plisada y trench rosa empolvado.

¡¡Hasta muy pronto!!