Tras enseñaros uno de mis outfit favorito para los días tan buenísimos que tuvimos semanas atrás, hoy he querido enseñaros mi último look de boda con pamela negra y vestido rojo que lucí hace unas semanas para una boda muy especial en un marco incomparable ¡El impresionante pueblo de Pedraza! (Por cierto, ¡Enhorabuena María y Perico! ¡Lo pasamos de cine!).

Al ser una boda de mañana, elegí llevar pamela porque es un complemento que queda muy elegante para las bodas de día y que además me encanta.

Os cuento que la pamela para mi look de invitada es completamente negra, y con un ala muy muy grande. En uno de los laterales del ala, lleva un ramillete enorme de flores rojas preservadas que le dan un toque sofisticado preciosísimo ¡Os prometo que queda impresionante!

Como no podía ser de otra manera, el vestido que escogí para mi look de invitada con pamela negra (y flores rojas) es un vestido camisero rojo. Es de Massimo Dutti, y es un fondo de armario clarísimo. Como os comento es liso, completamente rojo y de manga larga con botón en la muñeca. Lleva cuello redondo y es ceñido hasta la cadera. Después, aunque sin corte en la cintura ni en ningún sitio, se abre con un poquito de vuelo y llega justo hasta la rodilla. Hacerse esta temporada con un vestido camisero es una magnífica opción, porque además de que se llevan muchísimo son vestidos muy versátiles.

Para romper un poco con la monotonía del rojo y negro, ese día lucí una cartera rectangular pequeñita de las duras y en plateado, que de nuevo es un clarísimo fondo de armario.

El peinado y el maquillaje de ese día decidí que fuera lo más discreto y sencillo posible, ya que la pamela y el rojo del vestido eran lo suficientemente llamativos. Por eso, llevaba el pelo completamente planchado y suelto y decidí darme las sombras y el colorete en tonos tierra, muy suaves y naturales. El único toque que destacaba en mi maquillaje fue el labial rojo a juego con el vestido.

A este sencillísimo pero súper elegante look de invitada con pamela, le agregué unos cuantos detalles para hacerlo aún más elegante si cabe. Mis pendientes de brillantes que ya os he enseñado alguna vez, unos zapatos negros de salón de piel muy muy clásicos pero comodísimos a pesar del tacón que ya os he enseñado en alguna otra ocasión, y mi gargantilla de swarovski al cuello.

He de reconocer que llevar una pamela tan grande no es fácil porque tienes que estar muy pendiente para que no se caiga, pero llevarla un ratito merece la pena porque el resultado ¡es espectacular!

Como el vestido es un fondo de armario, me decidí a comprármelo porque, combinado de otra forma, tiene múltiples posibilidades y usos, así que antes de que termine el invierno ¡prometo hacer un post con él pero dándole otro estilo!

¿Qué os ha parecido mi look de invitada con pamela negra? ¿Habéis llevado pamela alguna vez? ¿Os atrevéis?

¡Me despido hasta dentro de nada! ¡Besos y abrazos!